¿Por qué el uso de tantos químicos en Cosmética?

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¿Cuántos productos cosméticos se utilizan a diario? Según una encuesta realizada a 2.300 individuos se utilizan un promedio de 9 productos cada día. El 1% de los hombres y el 25% de las mujeres utilizan 15 productos o más a diario. Estos contienen alrededor de 126 ingredientes únicos.

 

La rutina de cuidados habitual puede incluir champú, pasta de dientes, jabón, desodorante,  acondicionador, barra de cacao, crema solar, loción corporal, productos para el afeitado en caso de los hombres y productos de maquillaje en el de las mujeres. ¿Y qué pasa con los bebés y niños? Se utilizan protectores solares, crema para las irritaciones de los pañales, champú y lociones entre muchos otros.

 

Mucha gente utiliza los productos cosméticos y otros artículos para el cuidado personal sin parar a pensarlo creyendo que la seguridad de uso está asegurada. Pero, en gran medida, no lo esta ya que no se requieren estudios de sus implicaciones en la salud o evaluaciones antes de su comercialización.

 

La exposición y contacto frecuente con los cosméticos y productos para el cuidado personal plantea dudas sobre el riesgo potencial que suponen esta cantidad de ingredientes no evaluados que se encuentran en las formulaciones. Estos ingredientes acaban en el cuerpo de cualquier persona.

 

Por ejemplo, en 2005 los investigadores de la Universidad de Rochester informaron que la exposición prenatal de los ftalatos, una sustancia química que se encuentra en la mayoría de productos para el cuidado personal, podría hacer que los órganos reproductores de los bebés varones se desarrollaran de forma anormal. Además, los estudios han demostrado una y otra vez que los tóxicos en cremas y productos para el cuidado personal que llegan a los ríos alteran los sistemas hormonales de la fauna.

 

Los productos para el cuidado personal se fabrican con aproximadamente 10.500 ingredientes químicos, algunos de los cuales se sospecha que son tóxicos para el sistema reproductivo o alteran el sistema endocrino. Si bien cada vez más empresas optan por utilizar ingredientes seguros todavía un gran número de empresas y marcas convencionales utilizan ingredientes peligrosos como el alquitrán de hulla, formaldehído o el acetato de plomo en sus formulaciones.

 

No se requieren evaluaciones de seguridad previas a la comercialización en el caso de los productos químicos industriales que se encuentran en los productos para el cuidado personal o en la industria química en general. Por ejemplo, en los Estados Unidos un fabricante de productos cosméticos puede utilizar casi cualquier materia prima como ingrediente cosmético y comercializar el producto sin el consentimiento y aprobación de la FDA (Food and Drug Administration), la Administración de Alimentos y Medicamentos. La FDA no hace revisiones sistemáticas de la seguridad, sino que autoriza a la industria de los cosméticos a auto-controlar la seguridad de los ingredientes a través de su panel de “Revisión de Ingredientes Cosméticos”. Durante sus 36 años este panel ha rechazado solo 11 ingredientes calificándolos como no seguros en la elaboración de cosméticos. Por el contrario, la Unión Europea ha prohibido cientos de productos químicos en las formulaciones de los cosméticos. Sin embargo, todavía se necesitan investigaciones adicionales y una clara regulación que asegure la seguridad de los productos y proteja a las personas.

 

Una clara y rigurosa regulación es esencial ya que los cosméticos no están diseñados para permanecer en la superficie sino para penetran en la piel. Los científicos han encontrado varios ingredientes cosméticos comunes en los tejidos humanos incluidos rastros de ftalatos en muestras de orina, componentes utilizados en las fragancias persistentes en las grasas.

La prevalencia de sustancias químicas potencialmente peligrosas para la salud en la elaboración de productos cosméticos debe ser considerada motivo de preocupación y acción. Se necesita investigar en profundidad los niveles de exposición y riesgos para la salud, pero lo que está claro es que tanto este tipo de investigaciones como la acción directa de los consumidores es vital.