Los expertos aseguran que contiene más de SESENTA principios activos NO psicotrópicos.
Muchas de las actividades terapéuticas del cannabis están asociadas al principio activo que induce los efectos psicotrópicos de esta planta, por lo que su aplicación médica es muy limitada.
El cannabis psicoactivo modifica el estado anímico, inhibe el dolor y altera la percepción, pudiendo generar dependencia. Se está usando para paliar los síntomas asociados a quimioterapia, para abrir el apetito a enfermos de sida, y en esclerosis múltiple.
Sus aplicaciones terapéuticas podrían multiplicarse, de conseguir minimizar o evitar los principios psicoactivos del cannabis sativa.